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En Verano nuestros Ojos también sufren con el Sol

En Verano no sólo hay que proteger la piel, sino que también debemos cuidar nuestros ojos. Los principales riesgos son la exposición prolongada a la luz solar y los microorganismos que hay en el agua. Para conocer más sobre los cuidados y peligros que tiene la exposición solar, revisa la siguiente nota realizada por Publimetro. 

En Verano nuestros Ojos también sufren con el Sol

No sólo hay que proteger la piel en el período de estío, sino que también hay que cuidar los ojos. Los principales riesgos son la exposición prolongada a la luz solar y los microorganismos que hay en el agua. 

La radiación ultravioleta puede producir daños en los ojos a corto plazo, como es el caso de la inflamación de la superficie ocular (queratoconjuntivitis) y a largo plazo, como cataratas, daños en la retina y cáncer en los párpados. Por eso, a estos sensibles órganos hay que protegerlos usando lentes de sol con filtro UV de alta calidad. “Debe ser un anteojo de sol adquirido en una óptica de prestigio reconocido, con un mínimo de 400 nm de protección”, señala el oftalmólogo Juan Pablo Cavada, director médico de Clínica Puerta del Sol. Si va a practicar deportes bajo el sol, no debe descuidar estas medidas, ya que también existen anteojos para deportistas que se mantienen fijos al estar en movimiento. En casos de mayor exposición, se recomienda usar sombreros, jockeys o viseras que generen sombra en la zona de los ojos. Los más expuestos a las afecciones oculares por luz solar son los niños porque tienen sus medios oculares más transparentes y los adultos mayores, sobre todo si tienen deterioro en la mácula, que es la parte más importante de la retina. El daño sobre los párpados es acumulativo, por ello la protección para prevenir el cáncer debe ser lo más precoz posible. Otro peligro para los ojos en el verano es adquirir una infección al bañarse en piscinas y en aguas silvestres como el mar, un lago y, en especial, en aguas de menor movimiento como tranques y lagunas, ya que éstas tienen mayor concentración de bacterias y hongos. Estas infecciones se pueden evitar, según el doctor Cavada, “reduciendo al mínimo el contacto con el agua, usando mascarillas o gafas para ver bajo el agua, y consultando rápidamente a un médico si existen síntomas como enrojecimiento, secreción ocular o hinchazón”. En el caso de las personas que usan lentes de contacto, éstas deben quitárselos para sumergirse en el agua. Otros riesgos Algo que le sucede frecuentemente a los niños en verano es que les entra bloqueador o arena a los ojos. En estas situaciones se aconseja lavar con agua idealmente muy fría con un chorro directo sobre los ojos por un mínimo de 10 minutos, dependiendo de la gravedad del caso. Si aún después del lavado persisten molestias por un período prolongado, se debe consultar a un oftalmó- logo. En caso de accidentes relacionados a los deportes acuáticos, como golpes o caí- das, se sugiere consultar rápidamente un establecimiento de salud que cuente con un oftalmólogo.

Francisca Acevedo.