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Más que estética, protección para la salud de tus ojos – Diario La Hora.

 

Al momento de elegir unas gafas oscuras no solo hay que preocuparse de verse bien. Lo más importante es que tengan filtro para los rayos ultravioletas.

“400 nanómetros es la protección mínima que deben tener los anteojos. Ese es el espectro de luz dañino al ojo.”

Los lentes de sol se han transformado en un accesorio indispensable en la vestimenta cotidiana, no solo en las jornadas más soleadas, sino también en los días nublados donde los ojos sienten los efectos de la luminosidad. Es lógico que cuando vamos a comprar unas gafas de sol busquemos que la forma y el color se vean bien en nuestra cara. Sin embargo, lo más importante es que tengan filtro para la radiación ultravioleta, aseguran los oftalmólogos.

“Hay que fijarse que tengan alguna identificación que diga que tienen protección UV. Si no la tiene, deben ser adquiridos en una óptica establecida donde se pueda acceder a la garantía. Eso da cierta tranquilidad respecto a la calidad y que cuentan con protección UV”, explica Juan Pablo Cavada, director médico de Clínica Puerta del Sol.

En la misma línea, el oftalmólogo Andrés Díaz Bahamondes, de Clínica Ciudad del Mar, señala que los nanómetros es la protección mínima que deben tener los anteojos. Ese es el espectro de luz dañino al ojo. anteojos deben tener protección para la radiación ultravioleta, UVA y UVB. Para tener certeza de que los lentes darán esa protección deben indicar que poseen un filtro 100% a 400 nanómetros. “Si un lente es oscuro y no tiene filtro UV va a bloquear la luz visible pero no la radiación ultravioleta, lo que hace que la pupila se agrande para que entre más luz”, sostiene Díaz.

Sobre este tema, el tecnólogo médico en Oftalmología Cristian Araneda, docente de la U. Mayor, advierte que “muchas veces las gafas oscuras que venden en la calle cuentan con lentes polarizados pero que carecen de filtros UV. Eso provoca aumento del diámetro pupilar (midriasis), lo que podría dejar entrar al ojo mucha más luz con rangos de longitud de ondas dañinas”.

 

Desde la cuna hasta la vejez

“La protección ultravioleta debe incorporarse como un hábito desde las edades más tempranas, prácticamente desde un recién nacido hasta la vejez”, sostiene enfático el oftalmólogo Juan Pablo Cavada, director médico de Clínica Puerta del Sol. Cavada explica que a menor edad, como los lactantes,“las barreras naturales que se poseen contra los rayos UV son menores, por eso usar gafas con filtro es fundamental”.

En el caso de los jóvenes el uso de lentes con filtro es igualmente importante debido a que suelen realizar más actividades al aire libre, “donde la exposición a los rayos UV es mayor”. “Hay que informarse más sobre los daños para poder entender el uso de la protección”, comenta el oftalmólogo de Clínica Puerta del Sol. “Además, el hábito no debe ser solo en verano, sino también cuando no hay tanta iluminación porque la protección de las nubes no es tan completa, es parcial”, concluye Cavada. Andrés Díaz, oftalmólogo de Clínica Ciudad del Mar, concuerda en que es bueno comenzar a usar lentes de sol“a una edad temprana, porque mientras más tiempo se esté expuesto a los rayos UV las enfermedades se pueden manifestar en forma más precoz”.

La radiación UV puede causar daños irreversibles

Las cataratas, así como patologías de la córnea y la retina, están asociadas a la exposición prolongada a los rayos ultravioleta

Los ojos deben ser protegidos contra los rayos ultravioleta del sol para evitar daños, que pueden ser temporales o permanentes. Esos rayos UV no están en la luz visible, por lo que los lentes con filtro deben usarse aunque el sol no moleste.

El oftalmólogo Andrés Díaz Bahamondes, de Clínica Ciudad del Mar, explica que “hay diferentes enfermedades que pueden ser desencadenadas o aceleradas por la radiación ultravioleta, por ejemplo unas callosidades (pterigion) que aparecen sobre la córnea; las cataratas -también asociadas con la exposición UV-; y enfermedades de la mácula de la retina (maculopatías)”.

En general “son patologías severas, que requieren una intervención quirúrgica, y en el caso de los daños a la mácula a veces no son recuperables”, advierte Díaz.

MALESTAR TEMPORAL

Los rayos UV también causan en los ojos molestias muy intensas pero transitorias, explica el especialista de Clínica Puerta del Sol,Juan Pablo Cavada.“La radiación produce un efecto agudo, inflamación, por una exposición intensa en poco tiempo. Puede provocar pérdida de visión importante y mucho dolor, lo que asusta a quien lo padece”.“Sin embargo, son transitorias y generalmente no dejan secuelas”, dice Cavada.

Otras características:

Otros factores a tener en consideración al momento de adquirir anteojos de sol son el tamaño y el color, según explica el docente de la especialidad de Oftalmología y Optometría en la U. Mayor, Cristian Araneda:

Color: de preferencia en tonos café o gris, ya que distorsionan menos los colores en la realidad. El que sean más o menos oscuros no influye en la protección solar.

Tamaño: es necesario que se busque gafas con vidrios curvos y grandes, para que protejan los ojos y no deje pasar luz por algún espacio.

 

 

Fuente: Diario la Hora.

http://lahora.pressreader.com/la-hora/20170929