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AFECCIONES A LOS PÁRPADOS

Blefaritis:

Es una inflamación de los bordes de los párpados generalmente de etiología estafilocócica y seborreica. Se caracteriza por descamación en la base de las pestañas que hace contacto con la superficie de la córnea, con la consecuente irritación ocular y caída de las pestañas.

Aquí es muy importante la higiene palpebral antes de la manifestación crónica de la patología, donde se requiere tratamiento médico.

Orzuelos:

Corresponde a una inflamación de las glándulas sudoríparas o las glándulas sebáceas presentes en los bordes palpebrales, generalmente a causa de estafilococos.

La inflamación, apreciable a nivel de la piel, causa enrojecimiento, hinchazón y dolor local y en su estado más avanzado (alrededor de 3 a 4 días) secreción muco-purulenta.

Es de gran importancia no realizar incisiones o presionar la lesión a fin de vaciar el contenido, si la maniobra no está en manos del especialista.

Chalazión:

Corresponde a la inflamación de otro tipo de glándula presente en el tarso palpebral: las glándulas de meibomio. Es el llamado “orzuelo interno” y su manifestación causa edema, enrojecimiento y aumento de la temperatura local. Es bastante visible y palpable y se aprecia como una tumoración de tamaño variable y circunscrita que puede o no ser dolorosa.

Triquiasis:

Consiste en la orientación interna adquirida de las pestañas previamente normales, lo cual causa irritación ocular principalmente de la córnea, donde puede provocar erosiones.

Entropión:

Consiste en la inversión del párpado provocado por variadas causas, entre las que destacan el congénito, el senil, el cicatrizal o por espasmos palpebrales.

Se caracteriza por el “cabalgamiento” del párpado inferior durante su cierre.

Ectropion:

Es la eversión del párpado hacia fuera del globo. A menudo se asocia a lagrimeo y conjuntivitis crónica.

Sus causas son variadas, pudiendo afectar en cualquier etapa de la vida, pero siendo más común en etapas seniles debido a la involución de las fibras musculares, palpebrales y tarsales.

Ptosis:

Consiste en una posición anormalmente baja (caída) del párpado superior respecto al globo ocular, que puede ser uni o bilateral.

Existen tipos diferentes:

Ptosis neurogénica:

Producido por un defecto genético o adquirido de la inervación.

Ptosis aponeurótica:

Producido por un defecto de la transmisión de fuerza desde un músculo elevador normal al párpado superior.

Ptosis involutiva:

Se debe a un proceso degenerativo relacionado con la edad, y que afecta a la aponeurosis del músculo elevador del párpado.

Ptosis posquirúrgica:

Es el tipo más frecuente, se desarrolla en alrededor del 5% de los pacientes operados de cataratas, glaucoma o desprendimiento de retina. Se considera una consecuencia de la dehiscencia o desinserción de la aponeurosis del elevador debida a traumatismo por manipulación, pero considerando que debe existir una estructura previamente débil.

Ptosis mecánica:

Se debe a la alteración de la motilidad del párpado superior causado por cicatrización conjuntival o por peso excesivo. Ejemplo: un tumor o edema severo.

Ptosis miogénica:

Causada por una alteración congénita o adquirida del músculo elevador del párpado, o por una alteración en la transmisión de los impulsos nerviosos hacia el músculo.